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Entradas

Pequeñas victorias

Una de las características de nuestra época es la comodidad con que el personal se mueve del blanco al negro. Se renuncia sin demasiado reparo a cualquier gris de los muchos disponibles. Nuestros colegas informáticos nos indicarían con orgullo que a más bits, más grises, aunque reconozco que a mí me peta la cabeza a partir del octavo. Quiero creer que parte del proceso de madurar, si es que eso existe, consiste en aprender a interpretar lo que nos pasa sin exceso de euforia o pesadumbre; aunque ya puestos, siempre euforia, nunca ineuforia. Normalmente, las vivencias de la gente normal® pueden ser interpretadas desde múltiples ángulos, pues ya lo decía Borges: "En este mundo traicionero, nada es verdad o mentira, todo depende del color del cristal con que se mira". Abandonarse al blanco o al negro rara vez suele ser la única opción. Si ilustramos la cuestión con un ejemplo, parece evidente dónde quedarían el Real Madrid y Milhouse Van Houten en nuestro virtual viaje por la pal...

Lo siento, señora

 "Señora, lamento ser el portador de malas noticias". Fueron las palabras que George Foden, teniente coronel de la primera división de infantería del ejército de los Estados Unidos de América, dedicó a Martha Mitchell, madre de un joven llamado James. Entre las responsabilidades del teniente Foden se encontraba la de informar personalmente de los fallecimientos de aquellos miembros de la cadena de mando que quedaban bajo su paraguas. Se desplazó una calurosa mañana de junio al pequeño pueblo de Kensett, al norte del estado de Iowa. James perdió la vida luchando por su patria en una misión de paz que el ejército de su país desarrollaba en Afganistán. El batallón del que formaba parte Jimmy -ningún colega le llamaba James- fue sorprendido por un grupo de yihadistas mientras protegían un convoy que transportaba víveres en las afueras de la capital afgana.  La noticia de la muerte de su hijo provocó en Martha una tristeza indescriptible, pero también sirvió como cierre a la epifa...

Cómo ganar Pasapalabra en 12 sencillos pasos

  Tengo tendencia a sospechar de los enunciados grandilocuentes que en teoría te resuelven la vida. Ni uno consigue la famosa tableta en el abdomen en 30 días, ni se consigue aprender inglés con 1000 palabras, ni mucho menos se gana Pasapalabra en 12 sencillos pasos, por no hablar de recibir un duro por 4 pesetas. Los que hayan visto la película de Tarantino Django Desencadenado entenderán que tras una frase o proposición así de loca se esconde algún engaño.

La inercia de los sistemas aplicada a la economía

  Vaya por delante que no soy economista, ni pretendo parecer un experto en la materia. Creo que para considerarse experto en algo se debe demostrar un bagaje muy importante, no sólo en conocimientos, sino en la aplicación de los mismos. Carezco de ese bagaje, por lo tanto entendamos el contenido de este post como una reflexión con forma de metáfora. Decía nuestro querido Doctor House, cada vez que uno de sus subalternos trataba de explicar el caso de turno mediante una metáfora, que las metáforas eran cosas suya. Con permiso de Greg, usaré el recurso. Así somos los de ciencias .

Comercio de proximidad vs proteccionismo

Si uno le dedica el tiempo suficiente puede ser capaz de hacerse un experto en macroeconomía siguiendo los matinales, las tertulias y demás. Tampoco hace falta saber mucho para darse cuenta de que si durante un período de tiempo lo suficientemente largo la actividad se reduce, bajará la riqueza.

Cómo sobrevivir un mes sin redes sociales

Hasta el menos bailarín del lugar habrá sucumbido a los pegadizos acordes de la famosa canción de Celtas Cortos. El 20 de abril de 2020 se cumplían 30 años de la fecha que menciona la canción, en la que un muchacho se dirige vía carta a un antiguo amor, evocando las andanzas del momento. Habrá quien diga que cualquier tiempo pasado fue mejor, sobre eso ya nos hizo reflexionar Woody Allen en Midnight in Paris ; también nos lo sugiere Loquillo cada vez que se pone delante de un micrófono. El caso, amigos, es que el 20 de abril de 2020 se nos puso difícil dedicar mucho tiempo a pensar en el pasado, y el futuro lo veíamos bastante oscuro.

Buscando certezas

Un día, un reportero salió a la calle a preguntar a la población por el aumento de la contaminación en la ciudad. Debido a la situación anticiclónica que en ese momento se vivía, la concentración de contaminantes producidos en la combustión de diversos combustibles era muy importante, llegando a niveles considerados como peligrosos para nuestros estándares de calidad del aire. Uno reconoce esos días por un intenso picor de ojos, acumulación de partículas en la mucosa, o por los mensajes que aparecen en las paradas de autobús contraindicando el ejercicio al aire libre. El caso es que el reportero, en su búsqueda de testimonios y opiniones, se acercó a un señor cuya respuesta propició que de inmediato se colara entre los memes del momento. El señor, en un alarde de pragmatismo –dejo la adjetivación abierta al juicio de cada uno-, le preguntó al periodista que dónde estaba la contaminación, que él no la veía.

Discurso de graduación para jóvenes ingenieros. Versión de 2020

Noviembre del 2015. Graduación del Máster en Ingeniería Industrial Tuve la fortuna de poder concluir satisfactoriamente los estudios de dos titulaciones en la Escuela de Ingenieros de mi ciudad. Esto me permitió ser protagonista en dos actos de graduación organizados por la escuela. Mi afición por esos eventos era notable –ninguno ni tan siquiera se acercó a la duración del acto de graduación de una promoción de médicos de la Universidad de Elche, de la que una querida prima mía fue protagonista-.

Definiendo los objetivos anuales o la ley del movimiento

El establecimiento de objetivos por parte del ser humano es algo de lo más natural. No hacerlo sólo se concibe desde la perspectiva de quien considera que la única forma que tiene un plan de no fallar es la de no existir, o en la asunción del destino como ente que rige nuestras vidas. Esto va un poco en la línea del "quien no actúa no se equivoca" o "que pase lo que tenga que pasar".

Por qué no hay incompatibilidad entre comprar lotería y saber matemáticas

A nadie le sorprenderá que diga que entre la batería de asignaturas que se deben superar para conseguir el título de ingeniero hay varias de la rama de las matemáticas. Hay que esforzarse mucho para conseguir superarlas todas. Terminar resolviendo de manera correcta problemas relacionados con la probabilidad de que el Fútbol Club Barcelona gane un partido si Andrés Iniesta –ya no soy tan joven- marca un gol es uno de los logros asociados.

"Yo es que soy de ciencias..."

Cerré mi anterior entrada citando a Leonardo da Vinci, personaje histórico admirado por la mayoría, con un legado extensísimo e influencia en multitud de campos. Si uno echa un vistazo a la Wikipedia –esa suerte de enciclopedia predicha por Isaac Asimov- se encontrará con la siguiente descripción: “ fue un polímata florentino del Renacimiento italiano . Fue a la vez pintor , anatomista , arquitecto , paleontólogo ,​ artista , botánico , científico , escritor, escultor , filósofo , ingeniero , inventor, músico, poeta y urbanista ”. Leyendo ese currículum se pregunta uno si se puede llegar a ser más cosas en la vida de las que fue Leonardo; seguramente no.

Del trabajo en equipo a la ingeniería concurrente

Explicaba en mi primera entrada que el trabajo en equipo era una de los motivos por los que me gusta el fútbol. Podría mi querido lector haber llegado hasta aquí pensando que hoy se libraría de alguna referencia al deporte rey; mis disculpas. Decía el psicólogo Erich Fromm que nacemos solos y morimos solos, y que en el paréntesis la soledad es tan grande que hay que compartir la vida para olvidarla. Yo prefiero tener una visión más optimista de todo el proceso, sin embargo, comparto que la vida, acompañado de otros, es más bonita.

Aproximación ingenieril y deportiva a la estrategia

Vaya por delante que soy un apasionado del fútbol. He sido seguidor del Real Madrid toda mi vida. Lo soy desde que veía cómo mi padre miraba de manera bobalicona la televisión, donde sobre un fondo verde 22 sombras danzaban en torno a un balón. Entretanto yo esperaba que me prestara un poco de atención y jugara conmigo. Terminé entendiendo por qué durante ese rato el juego en casa estaba vetado .