![]() |
| Noviembre del 2015. Graduación del Máster en Ingeniería Industrial |
Tuve la fortuna de poder concluir satisfactoriamente los estudios de dos titulaciones en la Escuela de Ingenieros de mi ciudad. Esto me permitió ser protagonista en dos actos de graduación organizados por la escuela. Mi afición por esos eventos era notable –ninguno ni tan siquiera se acercó a la duración del acto de graduación de una promoción de médicos de la Universidad de Elche, de la que una querida prima mía fue protagonista-.
(Me ahorro la parte de saludos al
profesorado, al Director, al Rector magnífico, al Rey Juan Carlos y al ilustre
Decano del Colegio de Ingenieros, y me dirijo a los protagonistas).
“Queridos compañeros, enhorabuena.
Sé que no resulta sencillo llegar aquí ileso. Yo perdí mi poblada cabellera en
el intento. Aunque hay quien se lo achaca a la genética, yo sé que el profesor
Almendros no ayudó con las clases de Termodinámica.
Es un honor para mí tener la
oportunidad de dedicaros unas palabras en este día especial que recordaréis
para siempre. Gracias a quienes lo han hecho posible.
Antes de adentrarme en mi
discurso, quiero dar la enhorabuena a vuestras familias. Es fundamentalmente
gracias a ellas que estáis aquí. Dadle las gracias a vuestros padres, abuelos,
hermanos, tíos y primos por el apoyo y por su comprensión. No siempre es
sencillo aguantar a alguien que anda tratando de interiorizar las integrales
triples o que habla del recocido del acero mientras su abuela cocina un cocido
de verdad.
Este momento no es el final de
nada, es el comienzo de una larga carrera de fondo. Antes de empezar una
competición hay que prepararse, entrenar; esa parte la tenéis hecha. No os voy
a engañar diciendo que ahí fuera os espera un camino de rosas, en general no lo
será. Lo que sí os puedo decir es que pertenecéis a un colectivo que todavía a
día de hoy es muy bien valorado por el mercado laboral y por la sociedad. Hay
quien dice que no corren buenos tiempos para la creatividad, no puedo estar más
en desacuerdo. Es precisamente en los momentos complejos y de incertidumbre
donde más necesaria es la creatividad. Dice David Lynch que la negatividad mata
la creatividad, de modo que aplicaos el cuento y pensad que podéis conseguir lo
que os propongáis. Sois ingenieros y algo sabéis de probabilidad, usad la
ciencia y la razón para tomar decisiones y poder determinar dónde están los
límites. No os dejéis guiar por los malos augurios de nadie, informaos y tomad
conciencia. Nadie hay más difícil de engañar que quien libremente se forja una
opinión.
Pensad en qué os gusta y en cómo
lo podéis conseguir. Tendréis trabajos mejores o peores, pero en todos
aprenderéis. Proyectaos en ellos y tratad de que merezca la pena dedicarle un
tercio de vuestro tiempo a algo. Os aseguro que estáis en el mejor momento para
elegir. No temáis equivocaros, disponéis de tiempo para enmendar vuestros
errores y para aprender de ellos. Valoraos y haced que os valoren; tenéis unos
conocimientos y una capacidad de aprendizaje muy valiosos.
Preparaos también para encontrar
todo tipo de gente en vuestro camino. Disfrutaréis trabajando al lado de gente
excelente, abierta, que os enseñará y orientará, y a veces os desanimaréis
cuando topéis con muros infranqueables. Quedaos con la gente buena y tratad de
corresponderles.
Si hay algo más importante que
ser bueno técnica, comercial o estratégicamente es ser buena persona. Nadie os
recordará por la maravillosa estructura que proyectasteis ni por el bonus que
conseguisteis aquel famoso año, se os recordará como el tipo de persona que fuisteis.
Sé que da vértigo mezclarse con
personas de una formación y experiencia elevadas, pero os contaré algo, también
ellos tienen inseguridades y carencias, y si lo gestionáis de la manera
apropiada, los unos aprenderéis de los otros. Le preguntaban a Michelle Obama,
en una entrevista televisiva, por cómo encaraba las reuniones en las que debía
codearse con importantes empresarios, mandatarios y demás caterva. Ella
explicaba que no pasaba mucho tiempo hasta que se daba cuenta de que no eran
tan listos. Y la vida es así, veréis gente ocupando posiciones de relevancia en
las empresas que os hagan cuestionar todo el sistema. Pensad que si ellos están
ahí, vosotros desde luego que podéis hacerlo.
No creo que merezca la pena
seguir dando millones de consejos de los que a la tercera cerveza de hoy no
recordaréis nada, pero sí os daré un último consejo. Preguntad, preguntad al
que sabe. Hay gente encantada de enseñar, y si de alguna manera hemos
construido esta sociedad es enseñando y siendo curiosos.
Sólo os pido que me dediquéis algún
trago esta noche y todo lo que hagáis, lo hagáis con pasión.
Enhorabuena y muchas gracias”.
Con esto concluye la entrada de
hoy. No he podido dedicar últimamente tiempo al blog por diversas cuestiones
que no vienen al caso, pero intentaré seguir dándole contenido.
Buen fin de semana. Abrazos,
JM

Comentarios
Publicar un comentario
Este es un lugar abierto al debate. Introduce, por favor, tus comentarios o sugerencias.