Un día, un reportero salió a la calle a preguntar a la población por el aumento de la contaminación en la ciudad. Debido a la situación anticiclónica que en ese momento se vivía, la concentración de contaminantes producidos en la combustión de diversos combustibles era muy importante, llegando a niveles considerados como peligrosos para nuestros estándares de calidad del aire. Uno reconoce esos días por un intenso picor de ojos, acumulación de partículas en la mucosa, o por los mensajes que aparecen en las paradas de autobús contraindicando el ejercicio al aire libre. El caso es que el reportero, en su búsqueda de testimonios y opiniones, se acercó a un señor cuya respuesta propició que de inmediato se colara entre los memes del momento. El señor, en un alarde de pragmatismo –dejo la adjetivación abierta al juicio de cada uno-, le preguntó al periodista que dónde estaba la contaminación, que él no la veía.
Vuelta al costumbrismo